Portada Ciudades 06, 2000-2001

Recordar la Ciudad-Jardín, cien años después de su pronunciamiento teórico, no constituye un acto de remembranza histórica sin más. Nuestro deseo, por el contrario, es acercarnos a esta efemérides con la intención, quizás con la mala conciencia, de mostrar la actualidad del pensamiento de Howard, si por ello entendemos su proximidad más cercana a alas reivindicaciones de nuestro tiempo que su incómoda adaptación a aquel otro que la vio nacer.

Nuestro deseo es argumentar que al Ciudad-Jardín es, en esencia, una idea que puede seguir respondiendo a requerimientos urbanísticos actuales, del mismo modo que intentó, no con el éxito pronosticado, hacer frente a aquellos otros que se plantearon durante los años finales del siglo XIX. Esto no significa que estemos reivindicando algo caduco, ni tampoco que rechacemos la identificación histórica de Howard con el tiempo que le tocó vivir. Ni pretendemos reivindicar pensamientos anclados en tiempos pasados, ni dudamos de la condición de Howard como personaje histórico estrechamente vinculado y comprometido con su época.

La ciudad como idea, como forma y como gestión, en el marco, todo ello, de una sociedad que desea autogobernarse, constituye parte de los pensamientos que esbozó Howard y de los que proponemos su relectura y revisión que permita reconducir el perdido horizonte de nuestra disciplina.

Publicado: 01/06/2001