ANTONIO PRATA, «Traducción de cinco crónicas selectas»

Resumen

Antonio Prata es un escritor, cronista y columnista en el periódico Folha de São Paulo. São Paulo, Brasil, no es únicamente su lugar de nacimiento (1977) y presente residencia, sino también un espacio urbano que permite su inspiración y la consecuente producción de sus obras. En función de ello se ha considerado la selección de cinco crónicas pertenecientes a su libro Trinta e Poucos (2016). Mi objetivo es poder visibilizar el trabajo de Prata para que –en el presente y en un futuro– se pueda considerar su singular aporte dentro de la crónica contemporánea latinoamericana.

La presente traducción permite la observación del pensamiento del autor, con respecto al género de la crónica, en función del estilo con el que construye cada texto. «Um escritor! Um escritor!» (pp. 9-11) gira en torno a la experiencia del escritor, dentro de una aeronave, y su deseo de que se busque urgentemente a un escritor como él, en lugar de a un médico. La segunda crónica, «Recordação» (pp. 12-14), nos lleva dentro de un taxi que recorre las calles de São Paulo, mientras el taxista relata, al narrador pasajero, la historia que vivió con su esposa fallecida. Por otra parte, «Vespertina tropical» (pp. 15-17) se caracteriza por la voz narrativa que critica el desequilibrio en las creaciones de Dios y se cita como ejemplo principal a la aurora boreal. Seguidamente, «Separação» (pp. 18-20) trata del relato del narrador que narra el martirio y muerte de una vaca arrastrada por el río. Como consecuencia de dicho evento se produce una separación sentimental entre su novia y él cuando llegan a São Paulo. Finalmente, «Indo embora» (pp. 224-226) proyecta el desequilibrio mental de un padre, quien es la voz narrativa, cuando es testigo de que su hija de dos años y medio lo está cambiando por otra figura masculina, la de un niño. Las cinco crónicas, de diferentes maneras, recorren São Paulo, Río de Janeiro y otros espacios contemporáneos.

Las cinco crónicas representan la postura experimental del cronista. En una entrevista, realizada por el escritor Luís Henrique Pellanda, Prata explica lo siguiente: «…la definición de la crónica preocupa a las personas por la propia indefinición del género, dado que nace del cruce entre la literatura y el periodismo, pero que, a pesar de ser híbrido, es profundamente fértil y capaz de producir cachorros con diversos rostros».[1]  Esta hibridación permite que el cronista reconquiste el elemento en cuestión (evento, concepto, objeto, persona, lugar, etc.), lo interprete y lo recree bajo su subjetividad.

Los cinco textos parten del yo-narrador y, por lo tanto, son autobiográficos. Ante ese estilo particular, Prata advierte en una entrevista: «Una crónica, no obstante, también puede ser una historia, un caso, ocurrido o no. ¿Qué la diferencia de un cuento, entonces? Dejo la pregunta a los expertos en Teoría Literaria; yo realmente no lo sé».[2] Para poder responder a la pregunta de la cita, hay que considerar lo que la investigadora Claudia Darrigrandi propone: «La crónica ha sido también un medio (no exclusivo) para ejercitar la definición de la identidad latinoamericana en oposición a una identidad anglosajona o ibérica» (2013: p. 136). La identidad latinoamericana es indefinible y/o multidefinible por su diversidad e hibridación; es –en otras palabras– lo que no se puede categorizar. Una crónica, como la de Prata, se diferencia de un cuento en el preciso momento que, como escritor, él introduce sus perspectivas e interpretaciones. Dentro del género, existen escritores que tienen una definición precisa de lo que debe ser una crónica y otros que son conscientes de su inmensidad. Desde mi perspectiva, una crónica debe mostrar la reelaboración de un asunto y debe tener la intencionalidad comunicativa de crear novedad.

 

 

[1] Versión original: «Acho que a definição de crônica ocupa tanto as pessoas pela própria indefinição do gênero, esse vira-lata que nasceu do cruzamento da literatura com o jornalismo, mas que, apesar de híbrido, é profundamente fértil e capaz de produzir filhotes com as mais diversas caras» (2011: en línea).

[2] Versión original: «Uma crônica, contudo, também pode ser uma história, um caso, ocorrido ou não. O que a diferenciaria de um conto, então? Deixo a pergunta aos entendidos em Teoria Literária; eu realmente não sei» (2011: en línea).

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Citas

Darrigrandi, Claudia (2013), «Crónica latinoamericana: algunos apuntes sobre su estudio», en Cuadernos de Literatura, 17, pp. 122-143, en http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=439843031007 (fecha de consulta: 15/10/2018).

Prata, Antonio (2011), «O lugar da crônica, essa “Vira-Lata” da nossa literatura», entrevista de Luís Henrique Pellanda, en http://www.suple mentopernambuco.com.br/entrevistas/388-o-lugar-da-cronica-essa-vira-lata-da-nossa-literatura.html (fecha de consulta: 18/10/2018).

Prata, Antonio (2016), Trinta e poucos, São Paulo, Companhia Das Letras.
Publicado
05/02/2021
Sección
TRADUCCIONES