Portada Ciudades 18, 2015 (Madrid)

Vivimos tiempos en los que aquellos principios que orientaron la llamada Urbanística Reformista están cayendo en desuso, dando paso, precisamente, a prácticas político-administrativas contra las que aquella se enfrentó.

Se puede decir que asistimos a una auténtica Contrarreforma que está desterrando los presupuestos urbanísticos nacidos al amparo de la racionalidad que se fue gestando, allá por los años sesenta, en Italia, para extenderse, más tarde, por el resto de Europa, sobre todo en España.

Los principios de la Urbanística Reformista se han expuesto y verificado en múltiples ocasiones, desde el vínculo común del plan como herramienta, del planteamiento de un desarrollo urbano equilibrado, de la alternativa al “modelo urbano de renta del suelo” y de la igualdad materializada en el acceso universal a los servicios urbanos.

Publicado: 01/06/2015